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¿Qué países de Latinoamérica trasladaron más el aumento de los combustibles a los consumidores?

¿Qué países de Latinoamérica trasladaron más el aumento de los combustibles a los consumidores?

Un informe de Fitch Ratings identificó qué gobiernos de América Latina permitieron trasladar el shock petrolero a los consumidores y cuáles optaron por subsidios o congelamientos.

Los gobiernos de América Latina y el Caribe comenzaron a mostrar estrategias diferentes frente al shock petrolero provocado por la guerra con Irán.

Mientras algunos permitieron que el aumento internacional del petróleo se reflejara en los surtidores, otros optaron por subsidios, recortes impositivos o congelamientos para contener el impacto sobre los consumidores, según un informe de Fitch Ratings.

Los que habilitaron incrementos

Entre los países que permitieron un mayor traslado de los precios internacionales a los consumidores aparecen Chile y Perú

En el caso chileno, Fitch señaló que esto ocurrió luego de modificaciones en una regla de estabilización de precios.

Guatemala y Panamá también habilitaron una elevada transferencia, aunque acompañada por subsidios pequeños o focalizados. 

Paraguay hizo lo propio mediante decisiones discrecionales

Nicaragua mantuvo un congelamiento de precios y Bolivia sostuvo una medida similar, prevista inicialmente hasta junio.

Argentina aumentó los precios de los combustibles en marzo, pero posteriormente aplicó un congelamiento en abril, que fue prorrogado en mayo.

Límites al traslado a precios

En contraste, Aruba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Jamaica y Uruguay implementaron reglas o medidas discrecionales para limitar el traslado de los aumentos internacionales a los consumidores.

Según Fitch, estas políticas implican subsidios fiscales explícitos o mecanismos implícitos absorbidos por empresas proveedoras de combustibles, generalmente estatales.

Acciones estatales en Brasil, México, Colombia y República Dominicana

Brasil redujo impuestos a los combustibles para moderar las subidas, mientras que República Dominicana introdujo subsidios con el objetivo de mantener acotados los incrementos en los precios.

También México recortó impuestos para sostener la estabilidad de los combustibles y Colombia aplicó medidas discrecionales a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC)

Freno económico por permitir el traslado a precios

El informe advirtió que los países que trasladaron el shock petrolero a los consumidores enfrentarán un freno sobre el crecimiento económico este año, aunque sostuvo que la mayoría de los bancos centrales de la región tiene margen para manejar el impacto sin subir tasas de interés, debido a que la inflación previa era relativamente baja y las monedas evitaron depreciaciones significativas.

En los países donde la inflación ya era elevada, Fitch observó una mayor intervención estatal en los precios de los combustibles. Sin embargo, indicó que aún podrían registrarse efectos de segunda ronda sobre otros bienes y servicios, además de presiones adicionales derivadas del fenómeno climático de El Niño.

La calificadora sostuvo que, en términos generales, la mayoría de los soberanos de la región cuenta con espacio para absorber los costos derivados del shock petrolero, ya sea por posiciones fiscales sólidas o por mayores ingresos vinculados a la producción energética.

Calificaciones

No obstante, advirtió que algunos países enfrentan mayores vulnerabilidades.

Fitch revisó la perspectiva de República Dominicana a “estable” desde “positiva” debido a las tensiones que enfrenta como importador de petróleo que subsidia combustibles en un contexto de inflación elevada y crecimiento
débil.

En el caso de Bolivia, el informe señaló que el shock petrolero agravará los déficits fiscal y externo, lo que podría complicar futuras mejoras de calificación luego de la suba a ‘CCC’ concretada en enero.