El desabasto de gasolina y diésel ya provoca cierres de estaciones en distintas regiones
Operadores del sector denuncian demoras en las entregas, racionamiento de producto y mayores costos logísticos mientras crece la presión sobre Pemex.
Empresarios gasolineros advirtieron que estaciones ubicadas en Jalisco, Estado de México, Querétaro, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo, Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato y Nuevo León atraviesan dificultades para recibir combustible, mientras que en Ciudad de México también empiezan a aparecer complicaciones puntuales de abastecimiento.
En algunos casos, las gasolineras permanecieron cerradas durante dos o tres días debido a la demora en las entregas de Pemex y la escasa disponibilidad de inventario en terminales de despacho.
Salvador Jiménez, empresario e integrante de Gasolineros Unidos, aseguró que el problema afecta especialmente al diésel, aunque también aparecen faltantes de gasolina Magna. “Antes pedíamos cinco pipas semanales y ahora apenas llega una o media. Llamamos a otras terminales y tampoco tienen disponibilidad inmediata”, explicó.
Según indicó, las estaciones se ven obligadas a reducir ventas o detener actividades hasta conseguir nuevas cargas, situación que golpea tanto a operadores independientes como a pequeñas cadenas regionales.
De acuerdo a la información obtenida desde Surtidores Latam, la presión sobre la logística de distribución aumentó durante las últimas semanas por una demanda superior a la prevista hacia Pemex. Alejandro Montufar, director de PetroIntelligence, señaló que el esquema de contención de precios impulsado por el Gobierno generó una diferencia más amplia frente a los valores ofrecidos por importadores privados. “Pemex terminó teniendo precios más competitivos y eso llevó a muchas estaciones a buscar abastecimiento directamente con la petrolera estatal”, sostuvo.
Esa situación derivó en mayores filas de autotanques, demoras operativas y sobrecarga en distintas terminales, especialmente en el Bajío y la zona centro del país. Asimismo, la producción petrolera mexicana todavía se mantiene lejos de los niveles necesarios para incrementar significativamente la refinación local, mientras varios importadores privados redujeron compras recientes.
A eso se suman limitaciones de almacenamiento y cambios en la asignación de terminales de despacho, medida que, según empresarios gasolineros, elevó considerablemente los costos logísticos.
Operadores del sector señalaron que el valor de la denominada “última milla” pasó en algunos trayectos de aproximadamente 50 centavos a 2.50 pesos por litro, impactando directamente sobre la rentabilidad de las estaciones.
Gasolineros consultados también sostuvieron que Pemex estaría priorizando el abastecimiento de franquicias vinculadas a su marca frente a operadores de otras banderas, algo que comenzó a generar preocupación dentro del mercado minorista.
Mientras tanto, el Gobierno mexicano incrementó su recaudación por impuestos aplicados a combustibles. Datos del Servicio de Administración Tributaria muestran que durante el primer trimestre del año el cobro del IEPS a gasolinas y diésel alcanzó los 115 mil 445 millones de pesos, un aumento real anual de 27.5 por ciento. Solo en marzo, la recaudación superó los 35 mil millones de pesos, impulsada por el incremento internacional del petróleo tras el conflicto geopolítico en Medio Oriente.


