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México vende más combustible, pero el avance del mercado ilegal enciende alarmas en el sector

México vende más combustible, pero el avance del mercado ilegal enciende alarmas en el sector

Un relevamiento privado revela que, mientras crece la demanda, también se expande con fuerza la adulteración, el contrabando y el huachicol.

Mientras las ventas de combustibles muestran señales de recuperación en México, sube la percepción de un avance sostenido del mercado ilegal, un fenómeno que comienza a generar preocupación creciente entre los operadores y redefine el escenario competitivo en el arranque de 2026.

De acuerdo al último informe de PetroIntelligence compartido con Surtidores Latam, basado en encuestas a actores de la industria en distintas regiones del país, el 58 por ciento de los consultados aseguró que los volúmenes comercializados en febrero superaron a los del mismo mes del año anterior.

El dato refleja una mejora en la dinámica del consumo, en un contexto donde el mercado venía mostrando señales de desaceleración.

Sin embargo, el dato más relevante no está en la recuperación de la demanda, sino en el deterioro del entorno en el que esa demanda se desarrolla.

El 64 por ciento de los encuestados advirtió un aumento de prácticas como la adulteración de combustibles, el contrabando fiscal y el huachicol en sus zonas de operación, un salto significativo respecto al 52 por ciento registrado en enero.

La magnitud de este incremento no solo enciende alertas, sino que instala la percepción de que la problemática está lejos de estabilizarse.

Por el contrario, comienza a consolidarse como un factor estructural que impacta directamente en la rentabilidad de las estaciones formales y en la transparencia del mercado.

En paralelo, el robo de combustible al consumidor continúa siendo una preocupación extendida.

Aunque el indicador mostró una leve baja, del 52 al 48 por ciento, sigue afectando a casi la mitad de los operadores, lo que refleja la persistencia de prácticas que deterioran la confianza y afectan la experiencia del usuario final.

Más allá de los porcentajes, el informe aporta señales concretas sobre cómo estas distorsiones se materializan en la operación diaria.

La encuesta detectó la presencia de precios por debajo de los valores de mercado, lo que sugiere la comercialización de productos de origen irregular, así como la circulación de pipas fuera de los circuitos formales de distribución.

A esto se suma el incremento de prácticas como el autoconsumo no regulado, con menciones específicas en estados como San Luis Potosí, donde esta modalidad comienza a ganar visibilidad.

En la región Occidente, en tanto, se reportan episodios recurrentes de robo de combustible, lo que evidencia que el fenómeno presenta características diferenciadas según la zona, pero con un denominador común: la expansión de la informalidad.

Este conjunto de factores empieza a configurar un escenario de creciente complejidad para el sector.

La mejora en los volúmenes comercializados convive con una competencia cada vez más distorsionada, donde actores que operan por fuera de la legalidad logran posicionarse con ventajas de precio difíciles de igualar para las estaciones que cumplen con las regulaciones.