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Gobierno endurece la regulación de la industria de hidrocarburos

Gobierno endurece la regulación de la industria de hidrocarburos

Expertos formulan recomendaciones a las empresas importadoras, distribuidoras y expendedoras para ir al día sin fallas.

Ante las medidas más estrictas que ha adoptado el gobierno federal en la industria de los hidrocarburos para combatir el robo y el contrabando de combustibles, así como otros delitos vinculados al sector energético, especialistas recomiendan a las empresas revisar a fondo si cumplen con todas las obligaciones regulatorias aplicables a sus operaciones.

Importadoras, distribuidoras, transportistas, almacenistas y expendedoras de combustibles enfrentan actualmente un entorno de mayor vigilancia por parte de las autoridades, por lo que cualquier omisión administrativa, técnica o ambiental puede derivar en observaciones, retrasos en trámites, multas o incluso suspensiones.

En este contexto, el ingeniero Saidh Martínez García, director de Operaciones de Assist Consulting, formuló una serie de recomendaciones para que las empresas del sector realicen su propia evaluación de cumplimiento regulatorio y detecten a tiempo posibles deficiencias.

Las claves para reducir riesgos regulatorios

El especialista explicó que el primer paso consiste en entender con precisión la actividad que realiza cada empresa, ya que no enfrentan las mismas obligaciones una estación de servicio, una compañía de transporte de combustibles o una terminal de almacenamiento.

A partir de ello, recomienda elaborar un “mapa regulatorio” que incluya permisos, autorizaciones, reportes periódicos, estudios técnicos y normas oficiales aplicables a cada operación.

Entre los principales puntos que las empresas deben revisar destacan:

• Conocer a detalle sus procesos operativos, riesgos y equipos utilizados.

• Identificar todas las obligaciones regulatorias, incluso las menos visibles.

• Entender las prioridades actuales de las autoridades, como seguridad industrial, impacto ambiental o control del mercado de combustibles.

• Clasificar las obligaciones según el nivel de riesgo, posibles multas o impacto operativo.

• Llevar calendarios de reportes, renovaciones de permisos y auditorías.

• Coordinar las áreas operativas con las responsables del cumplimiento regulatorio.

• Contar con especialistas técnicos que conozcan la regulación del sector.

• Asignar presupuesto específico para auditorías, verificaciones y estudios.

• Dar seguimiento permanente a trámites y requerimientos de las autoridades.

Revisiones periódicas, una medida clave

Martínez García advirtió que muchas empresas atienden los temas regulatorios solo cuando enfrentan observaciones o inspecciones, lo que eleva costos y complica la operación.

Por ello, sugirió implementar revisiones periódicas —preferentemente anuales— para medir el porcentaje de cumplimiento, detectar riesgos nuevos y verificar que las autorizaciones permanezcan vigentes.

El especialista señaló que el cumplimiento regulatorio ya no debe verse únicamente como una carga administrativa, sino como una herramienta para operar con mayor certeza jurídica, reducir riesgos y mantener la continuidad de los negocios en una industria cada vez más vigilada.