G500 busca nuevas estaciones en un mercado gasolinero cada vez más competido y regulado
Con ventas diarias de hasta 7 millones de litros de combustible, G500 apuesta por ampliar su red gasolinera mientras el sector enfrenta mayores exigencias regulatorias y topes al precio de la gasolina.
Cuando Pemex perdió el monopolio absoluto de las gasolinas tras la reforma energética de 2013, decenas de nuevas marcas comenzaron a aparecer en las calles mexicanas.
Algunas desaparecieron rápidamente, otras se mantuvieron con presencia regional y unas cuantas lograron consolidar una red de estaciones de servicio.
Entre ellas se encuentra G500, una marca que surgió en medio de la apertura del mercado y que hoy busca crecer en un entorno marcado por regulación, retos logísticos y controles de precios.
La historia de G500 comenzó como una alianza entre Corporación G500 y la firma suiza Glencore, especializada en comercialización de commodities.
El objetivo era desarrollar una plataforma de suministro distinta a la que predominaba cuando Pemex era prácticamente el único proveedor del mercado gasolinero.
La empresa apostó por abanderar estaciones de servicio bajo una nueva marca y construir una cadena de suministro basada en una mezcla de combustibles provenientes tanto de Pemex como de importaciones. Ambos cumplen con la norma mexicana NOM-016, aunque la compañía sostiene que uno de sus diferenciadores es el aditivo incorporado a sus gasolinas .
“Nosotros aditivamos ese combustible con un aditivo que llamamos G-Boost, que es un aditivo detergente el cual eleva la calidad de la gasolina y funciona muy bien en la limpieza de inyección de los motores, y ese es un adicional que le damos a todos los que consumen nuestra gasolina”, aseguró Guillermo Diez Barroso, director general de G500.
De la apertura energética a 504 estaciones
La primera estación bajo la marca abrió en agosto de 2017 en Tlalnepantla, Estado de México. Desde entonces, la empresa ha extendido su presencia hasta alcanzar 504 estaciones de servicio distribuidas en 21 estados del país.
“Abrimos la primera estación y empezamos a migrar algunas estaciones, al día de hoy tenemos 504 estaciones en 21 estados de la república y el plan es seguir creciendo”, dijo Guillermo Diez.
Aunque opera en más de 20 entidades, la presencia de G500 se concentra principalmente en el centro del país, especialmente en la Ciudad de México y la zona conurbada, donde la competencia entre marcas privadas es más intensa.
El crecimiento de la compañía también se refleja en el volumen de combustible comercializado. De acuerdo con la empresa, cada estación vende en promedio entre 13,000 y 14,000 litros diarios. Con una media de 13,500 litros por estación, la red de G500 mueve entre 6.8 y 7 millones de litros diarios.
Pese al avance alcanzado desde su lanzamiento, la empresa reconoce que el crecimiento de la red enfrenta obstáculos importantes.
Uno de ellos es la infraestructura logística y de distribución de combustibles en el país. La cobertura para abastecer estaciones sigue siendo desigual en distintas regiones, lo que complica ampliar operaciones fuera de ciertas zonas urbanas y mantener eficiencia en el suministro.
Dentro de los temas regulatorios que enfrenta el sector gasolinero, y que preocupan a G500, está el tema logístico, que es básicamente poder operar de manera eficiente para poder llegar con el producto en el tiempo adecuado a todas las estaciones.


