Noticia

Toma fuerza en E.U la discusión sobre un posible cambio de política en el abastecimiento de diésel

Toma fuerza en E.U la discusión sobre un posible cambio de política en el abastecimiento de diésel

Las principales petroleras estadounidenses que participan del abastecimiento mexicano podrían enfrentar cambios en sus operaciones si Washington avanza con una reducción de las exportaciones. 

Las cuatro compañías ocupan posiciones diferentes dentro de la industria estadounidense, pero comparten una característica relevante para este caso: participan en un mercado de refinación y comercialización que abastece tanto a consumidores domésticos como a compradores internacionales.  

Valero y Marathon Petroleum se encuentran entre los mayores operadores de refinerías del país, mientras que ExxonMobil y Chevron combinan producción de hidrocarburos, refinación y comercialización de combustibles a escala internacional. 

Está semana, la discusión sobre el diésel tomó fuerza en Washington después de que Donald Trump respaldara la posibilidad de restringir las exportaciones para contener el precio del combustible en su mercado interno. 

Sin embargo, estás declaraciones todavía no se tradujeron en una prohibición.  

El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, señaló que una medida general de ese tipo no sería una solución adecuada y que la administración está buscando alternativas junto con las refinerías para incrementar la disponibilidad doméstica. 

La eventual modificación de los flujos tendría especial importancia para México, uno de los principales destinos del diésel estadounidense.  

De acuerdo con cifras expuestas públicamente por el ex subsecretario mexicano de Economía, Luis de la Calle, el país importa alrededor de 200.000 barriles diarios de diésel y entre 40% y 50% de ese volumen procede de Estados Unidos, dependiendo del mes.   

México asegura que el abastecimiento está garantizado 

La presidenta Claudia Sheinbaum abordó directamente la posibilidad de una interrupción de las exportaciones estadounidenses y aseguró que la situación actual es diferente a la de años anteriores. 

Durante su conferencia, afirmó que la puesta en marcha de la refinería Olmeca de Dos Bocas y la modernización del sistema de refinación fortalecieron la capacidad mexicana.

“Somos autosuficientes en la producción de diésel”, sostuvo. 

Sheinbaum explicó además que la operación energética entre ambos países está fuertemente integrada.

México produce parte de los combustibles que utiliza y también mantiene intercambios con Estados Unidos, incluida la producción de Deer Park, la refinería de Pemex ubicada en Texas. 

La mandataria señaló que su Gobierno mantiene conversaciones con autoridades estadounidenses para encontrar mecanismos que permitan modificar los flujos comerciales sin afectar el funcionamiento de las cadenas productivas. 

Deer park no es una reserva automática para méxico 

Deer Park, tiene capacidad para procesar alrededor de 340.000 barriles de crudo diarios y producir combustibles, entre ellos diésel.

Sin embargo, que la refinería pertenezca a Pemex no significa que México pueda disponer automáticamente de toda su producción ante una eventual restricción estadounidense. 

Roxana Muñoz, vicepresidenta senior de Moody’s Ratings, explicó que la instalación opera bajo las leyes y regulaciones de Estados Unidos.

Por esa razón, cualquier medida que Washington adopte sobre las exportaciones también tendría que ser considerada en el funcionamiento de Deer Park. 

La cuestión resulta relevante porque una eventual reducción de los envíos no podría resolverse simplemente trasladando a México el combustible producido por una instalación que se encuentra dentro del territorio estadounidense. 

A esto se suma la distribución geográfica de los inventarios.

Rosanety Barrios, especialista en regulación y política energética, estimó que México dispone de inventarios equivalentes a unos 13 días de demanda de diésel, aunque advirtió que ese volumen no necesariamente se encuentra ubicado en las regiones donde podría ser requerido.   

Washington busca otra vía antes que un corte general 

El secretario de Energía estadounidense afirmó que limitar completamente las exportaciones podría terminar perjudicando al propio mercado interno, debido a que las refinerías necesitan colocar determinados productos para mantener su funcionamiento.

Una caída de la actividad de refinación también podría repercutir sobre la producción de gasolina y combustible para aviones.   

Por eso, la administración Trump estaría explorando acuerdos voluntarios con grandes compañías refinadoras para aumentar la cantidad de diésel disponible dentro de Estados Unidos.

Entre las empresas que podrían quedar involucradas en ese esquema aparecen algunas de las principales exportadoras hacia México.   

El T-MEC agrega una variable comercial 

El eventual freno a las exportaciones también abrió una discusión sobre las obligaciones asumidas por ambos países dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. 

Luis de la Calle sostuvo que una restricción de las exportaciones podría entrar en conflicto con las disposiciones del T-MEC.  

El artículo 2.11 establece límites a las prohibiciones o restricciones sobre las exportaciones destinadas al territorio de otra parte, aunque contempla excepciones vinculadas a las reglas comerciales internacionales.   

“Limitar las exportaciones de un producto es violatorio del T-MEC”, afirmó el exsubsecretario de Economía durante un encuentro con socios y clientes de la firma Haynes Boone.   

La aplicación concreta de esa disposición dependería, de todos modos, de las características de la medida que eventualmente adopte Washington y de las excepciones que pudieran invocarse. 

Un mercado que puede cambiar sin que exista un desabastecimiento 

La información relevada por Surtidores muestra que el momento actual no permite hablar de una interrupción del suministro, ya que Estados Unidos no estableció una prohibición general y el Gobierno mexicano sostiene que puede garantizar la disponibilidad interna.   

Mientras tanto, Exxon, Chevron, Marathon y Valero quedan en una posición particular dentro de la discusión, debido a que son compañías con presencia en el comercio internacional de combustibles que podrían tener que adaptar sus operaciones si Washington consigue aumentar el suministro interno mediante una reducción de las exportaciones.