S&P 500 opera con cautela con la caída del petróleo y el mercado atento a nuevos datos en EE.UU.
Las acciones estadounidenses avanzaban con moderación mientras el descenso del petróleo y la recuperación de los bonos del Tesoro reducían parte de la presión sobre los mercados, en una jornada marcada por la atención a nuevos datos laborales, la Reserva Federal y el sector de inteligencia artificial.
El S&P 500 buscaba estabilizarse después de borrar el lunes sus ganancias de septiembre. El Dow Jones retrocedía 0.08%, mientras el Nasdaq Composite avanzaba 0.30%. Los bonos del Tesoro subían y el rendimiento del bono a 10 años bajaba dos puntos básicos.
El petróleo cede. El Brent para noviembre caía 0.8%, a 104.41 dólares por barril, mientras el contrato de diciembre bajaba 1%, a 96.85 dólares. El WTI para noviembre perdía 1%, a 91.70 dólares, después de que Arabia Saudita reanudara flujos por un oleoducto clave. El país restauró cerca de la mitad de la capacidad del oleoducto Este-Oeste, una ruta alternativa al estrecho de Ormuz.
Persistían riesgos geopolíticos debido a la falta de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Catar mantenía contactos con ambas partes en busca de puntos de acuerdo. Además, Donald Trump señaló que la Casa Blanca analiza seriamente restricciones a las exportaciones de diésel.
El mercado también esperaba datos sobre vacantes laborales de agosto, intervenciones de funcionarios de la Reserva Federal, el índice de gastos de consumo personal y las nóminas no agrícolas, referencias que podrían influir en las expectativas sobre las tasas de interés.
Siguen las dudas sobre la IA. La inteligencia artificial continuaba como otro foco de atención para los inversionistas. Persistían cuestionamientos sobre las valoraciones de empresas tecnológicas y sobre si el elevado gasto de capital del sector podrá justificarse.
El oro repunta. El oro recuperaba 0.8%, hasta 4,149.11 dólares por onza, después de una caída de 4% en la sesión previa. El metal acumulaba un retroceso cercano a 7% en septiembre, afectado por el aumento de los rendimientos reales y las expectativas de nuevas alzas de tasas.


