Para diversificarse, Pemex prepara nuevos proyectos rumbo a 2030: hidrogeno, energía solar, electrolineras, litio, entre otros
Pemex prepara proyectos de litio, energía solar, electrolineras, SAF e hidrógeno para diversificar sus negocios rumbo a 2030.
Petróleos Mexicanos (Pemex) prepara una cartera de proyectos que podría llevar a la empresa a terrenos muy distintos de sus negocios tradicionales de petróleo, gas, refinación y combustibles.
Litio extraído de salmueras petroleras, cargadores para vehículos eléctricos, granjas solares, combustible sostenible de aviación (SAF), hidrógeno y aprovechamiento energético de plataformas son algunas de las oportunidades incluidas en el Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos, publicado por la Secretaría de Energía.
El objetivo es abrir nuevas líneas de negocio, reducir emisiones y preparar a Pemex frente a la transformación del mercado energético.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre los planes y la realidad actual: el documento reconoce que varias de estas oportunidades todavía no se han materializado.
Del petróleo al litio: Pemex explora un nuevo negocio
Uno de los proyectos más llamativos es la posibilidad de obtener litio de las salmueras asociadas a la actividad petrolera.
Pemex plantea evaluar la presencia y viabilidad de minerales disueltos en esas salmueras y determinar si el proceso puede escalar hasta alcanzar producción comercial.
El calendario oficial establece 2028 como horizonte para iniciar inversiones y 2030 para comenzar operaciones.
El Plan Estratégico 2025-2035 ya identificaba esta tecnología en una etapa de adopción temprana y señalaba prospectivas iniciales en 15 campos de la Región Sur y 11 de la Región Norte, además de regiones marinas.
El reto no es menor
El Programa Institucional de Litio para México 2026-2030 reconoce que todavía se requieren tecnologías probadas para extraer eficientemente litio de arcillas y salmueras geotérmicas y petroleras.
Pemex quiere llevar cargadores a sus gasolineras
Otro cambio podría ocurrir en uno de los activos más visibles de la marca: las estaciones de servicio Pemex.
La estrategia contempla desarrollar infraestructura de recarga para vehículos eléctricos mediante esquemas de colaboración con terceros.
El despliegue se realizaría inicialmente en activos e instalaciones de la empresa y posteriormente podría extenderse a su red de estaciones.
El proyecto representa un cambio en el modelo tradicional: una estación identificada históricamente con gasolina y diésel podría convertirse gradualmente en un punto de suministro de diferentes energéticos.
El calendario del plan coloca el inicio de inversión y operación desde 2026.
Energía solar dentro de las instalaciones petroleras
Pemex también pretende utilizar terrenos e infraestructura disponible en sus instalaciones para instalar sistemas fotovoltaicos.
La electricidad generada podría utilizarse para reducir el consumo energético de las propias operaciones y, dependiendo del modelo que se adopte, habilitar esquemas de comercialización.
El Plan de Desarrollo ubica las inversiones desde 2026 y el inicio de operación en 2027.
El Plan Estratégico de Pemex 2025-2035 ya identificaba la generación fotovoltaica para autoconsumo como una tecnología madura y planteaba una primera fase en 144 hectáreas.
Combustible sostenible para los aviones
Pemex plantea desarrollar una cadena de valor para producir combustible sostenible de aviación, conocido como SAF, con el objetivo de atender hacia 2030 una participación equivalente al 5% del consumo nacional de combustibles de aviación.
El proyecto tiene una doble intención: contribuir a la descarbonización de la aviación y diversificar los ingresos de Pemex.
En paralelo, la empresa contempla desarrollar hidrógeno mediante electrólisis alimentada con energía renovable. Una de sus primeras aplicaciones estaría vinculada precisamente a la cadena productiva del SAF.
Eólica, plataformas petroleras y gas que hoy se desperdicia
Pemex estudia aprovechar infraestructura petrolera fuera de operación para proyectos de generación energética.
Su Plan Estratégico identificó potencial en 75 plataformas fuera de operación.
También plantea aprovechar gas natural asociado que puede terminar en procesos de quema y venteo, recuperándolo para utilizarlo, entre otros destinos, en generación eléctrica.
Son proyectos con diferentes niveles de madurez tecnológica, rentabilidad y complejidad regulatoria.
El petróleo, el gas y los combustibles seguirán siendo el corazón de sus operaciones.
Lo relevante es que los documentos de planeación reconocen la necesidad de diversificar las fuentes de ingreso y reducir los riesgos asociados con la transición energética.
El propio Plan Estratégico señala que algunas oportunidades todavía carecen de modelos de negocio definidos o enfrentan distintos grados de madurez tecnológica.


