Limitan los precios internos nuevas posibilidades de competencia e inversión: analistas
El acuerdo para mantener la Magna en 24 pesos suma al 87% de gasolineros, pero podría reducir la inversión y competencia en el sector.
El acuerdo voluntario, que el pasado lunes se renovó por seis meses más, para fijar el precio de la gasolina Magna en 24 pesos por litro ya cuenta con una participación de 87% de los gasolineros en el país, mientras que el 86% mantiene el diésel por debajo de los 27 pesos por litro, así lo aseguró Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence.
En entrevista, el directivo aseguró que mantener esta medida en el largo plazo, en conjunto con el endurecimiento de algunas normas regulatorias al sector, afectará de manera importante el nivel de inversión y planeación de nueva infraestructura para el despacho de combustibles, lo que provocará una reducción de la competencia en el mercado.
Explicó que la participación del sector responde a la cuota de mercado que mantiene Petróleos Mexicanos (Pemex) en la venta al mayoreo de combustibles.
Esto significa que las estaciones de servicio que no forman parte del acuerdo corresponden a establecimientos con contratos vigentes con importadores privados, los cuales cuentan con condiciones comerciales que impiden su modificación o cancelación inmediata de contratos.
Dijo que será difícil un aumento significativo en la incorporación al acuerdo voluntario, pues de hacerlo las estaciones faltantes estarían perdiendo dinero.
Uno de los mejores beneficios del tope a los precios de estos combustibles destaca la protección al poder adquisitivo de los consumidores y la contención de la inflación en el corto plazo.
Momento Difícil
Sin embargo, insistió en que la sobre regulación a la que están sujetos los gasolineros están frenando sus intenciones de inversión, principalmente para la construcción de nuevos puntos de venta.
"El riesgo que se tiene es que la liga se estire demasiado y que sí se afecte estructuralmente la inversión en el sector. Eso nos va a generar lo contrario que está buscando atender ahorita el gobierno. En el largo plazo lo que vamos a observar son mayores precios, menor calidad y menor diversidad de servicios”.
Como parte de esta situación, el experto dijo que el sector gasolinero se está enfrentando simultáneamente al retraso en la entrega de nuevos permisos de expendio, la obligación de implementar sistemas de recuperación de vapores a partir del próximo año y la entrada en vigor de esquemas de regularización de autoconsumo que permiten el suministro de diésel fuera de las estaciones.
Montufar insistió en que estos elementos reducen la rentabilidad del sector y desalientan el desarrollo de proyectos de ampliación de la red.


