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Biometano en el mapa de los combustibles con seis nuevos permisos

Biometano en el mapa de los combustibles con seis nuevos permisos

El Gobierno otorgó las primeras autorizaciones para producir este combustible a partir de excretas agropecuarias y habilitó su comercialización y distribución.

México empieza a transformar una de sus corrientes de residuos en una alternativa energética. El Segundo Informe de Gobierno 2025-2026 confirmó el otorgamiento de seis permisos a particulares vinculados con el biometano, en una señal que marca el ingreso de este combustible a una etapa más concreta dentro de la política energética nacional.

Dos de las autorizaciones corresponden a las primeras instalaciones para producir biometano a partir de excretas agropecuarias en México, mientras que otras tres habilitan su comercialización en estado gaseoso y una sexta permite distribuirlo mediante medios distintos a ductos hacia usuarios finales. El propio Gobierno encuadra estas actividades dentro de la sustitución gradual de combustibles fósiles.

El dato fue puesto bajo la lupa por Guillermo Gómez, CEO de la Consultora G2H, quien destacó a Surtidores que el biometano ya figura en el principal informe de gestión del Gobierno Federal con avances concretos en producción, comercialización y distribución.

La diferencia respecto de una simple declaración de intenciones está precisamente en los permisos. México ya habilitó distintos eslabones necesarios para que el combustible pueda pasar desde la generación del recurso hasta su llegada a los usuarios finales.

El informe, sin embargo, todavía no permite dimensionar el tamaño que tendrá esta actividad. No se detallan capacidades de producción, inversiones, volúmenes comercializados ni cantidad de usuarios que podrían incorporarse. Por eso, los seis permisos deben entenderse como el inicio de una estructura de mercado y no como evidencia de una industria consolidada.

La utilización de excretas agropecuarias introduce además un componente relevante para el sector energético: la materia prima del biometano puede provenir de una actividad productiva existente y convertirse posteriormente en una fuente energética.

Ese proceso coloca al biometano dentro de una discusión más amplia sobre diversificación de combustibles. En lugar de limitar la transición energética a nuevas tecnologías eléctricas, México está incorporando alternativas capaces de utilizar recursos orgánicos y abastecer determinados consumos energéticos.

Gómez subrayó precisamente que la aparición del biometano en el Informe de Gobierno muestra que esta industria comienza a ganar espacio dentro de la agenda nacional.

El Gobierno mexicano también informó avances en otros combustibles de menor intensidad de carbono. Entre ellos aparecen el Combustible Sustentable de Aviación y el diésel verde, presentados como parte de una matriz energética más limpia y diversificada.

En el caso del SAF, además, ya fue definida la ruta tecnológica para una biorrefinería en Pajaritos. A esto se suma un proyecto de gasificación de coque para valorizar ese producto.

El avance del biometano forma parte de una agenda que empieza a involucrar distintos segmentos de la cadena energética. El mismo informe señala que fueron evaluados sistemas de recuperación de vapores de gasolina en estaciones de servicio, conforme a la NOM-004-ASEA-2017, para comprobar su eficiencia, mantenimiento y parámetros de operación.

Aunque esta medida corresponde al control de emisiones y no supone que las estaciones mexicanas comiencen a vender biometano, sí muestra que la transformación de la matriz energética está siendo acompañada por nuevas exigencias ambientales sobre la infraestructura existente.

El otro gran frente abierto por el Gobierno es el hidrógeno. Durante el período informado comenzó la primera campaña formal de exploración de hidrógeno geológico en México, orientada a sustituir el consumo anual de 200.000 toneladas de hidrógeno utilizado en refinerías y plantas petroquímicas por hidrógeno limpio.

La fotografía que surge del informe es, por lo tanto, más amplia que la de un programa aislado de biocombustibles. México está habilitando nuevas cadenas alrededor del biometano, impulsando SAF y diésel verde y explorando fuentes alternativas de hidrógeno, mientras mantiene medidas ambientales sobre la infraestructura tradicional de expendio.

Para el mercado de combustibles, el próximo dato a observar será si los seis permisos consiguen traducirse en proyectos operativos, volúmenes disponibles y demanda efectiva.