El acuerdo de precios marca dos ritmos distintos entre la gasolina y el diésel: PetroIntelligence
Mientras la gasolina regular consolida una amplia adhesión al pacto voluntario impulsado por el Gobierno mexicano, el gasoil avanza con mayor lentitud.
Durante los últimos meses, el acuerdo voluntario para contener el precio de los combustibles comenzó a mostrar resultados diferentes según el producto analizado.
La información correspondiente al cierre de junio proporcionada a Surtidores Latam por PetroIntelligence dejó en evidencia que la gasolina regular logró consolidar una dinámica de estabilidad tanto en los valores al público como en el nivel de adhesión de las estaciones de servicio.
El diésel, por el contrario, continúa avanzando hacia ese objetivo, aunque todavía mantiene una distancia importante respecto del comportamiento observado en las gasolinas.
Las cifras indicaron que el precio promedio nacional de la gasolina regular prácticamente no sufrió modificaciones durante la última semana de junio, con una baja de apenas 0.001 pesos por litro frente al período anterior.
Más allá de ese movimiento casi imperceptible, la evolución de las últimas seis semanas demuestra una tendencia constante, con cotizaciones cercanas a los 23.70 pesos por litro y variaciones mínimas que reflejan un mercado mucho más previsible que meses atrás.
Ese comportamiento también se observó en el cumplimiento del acuerdo, que permaneció alrededor del 88 por ciento a nivel nacional durante todo junio.
En términos prácticos, esto significa que casi nueve de cada diez estaciones comercializan gasolina dentro del precio establecido por el pacto voluntario, lo que evidencia una amplia aceptación entre los operadores del mercado.
Si bien el porcentaje disminuyó algunos puntos respecto de las primeras semanas del programa, el indicador parece haber encontrado un nivel de equilibrio que brinda mayor certidumbre tanto a consumidores como a expendedores.
El panorama cambia al observar el diésel
Aunque el precio promedio nacional descendió 0.018 pesos por litro durante la última semana y acumuló una baja sostenida desde finales de mayo, el grado de adhesión todavía se ubica por debajo del registrado en la gasolina.
El informe señaló que el cumplimiento nacional alcanzó el 79 por ciento, dos puntos porcentuales más que siete días antes, lo que refleja una mejora continua, aunque insuficiente para equiparar el desempeño del otro combustible.
Mientras la gasolina forma parte del acuerdo desde marzo de 2025, el diésel fue incorporado recién un año después.
Desde entonces atravesó varias modificaciones en los valores de referencia
Primero se fijó un precio de 28.30 pesos por litro, luego se estableció un máximo de 28 pesos y finalmente se adoptó una meta de 27 pesos a partir de mayo.
Esa secuencia obligó a las estaciones a adecuar su política comercial en un período relativamente corto, situación que ayuda a explicar por qué la adaptación todavía no alcanza niveles similares.
Las diferencias también aparecen cuando se analiza el comportamiento por entidades federativas.
En gasolina regular, Baja California registró el mayor incremento semanal, con una suba de 0.028 pesos por litro, mientras Yucatán presentó la disminución más importante, equivalente a 0.052 pesos.
Sin embargo, el dato más destacado provino justamente de ese último estado, que elevó su adhesión al acuerdo en 18.44 puntos porcentuales respecto de la semana anterior, convirtiéndose en el distrito con mayor avance durante el período.
En diésel también hubo movimientos significativos
Quintana Roo encabezó los incrementos de precio con una variación positiva de 0.044 pesos por litro, mientras Baja California Sur consiguió la mayor reducción, con una baja de 0.163 pesos.
Además, la Ciudad de México volvió a sobresalir al registrar un 98 por ciento de estaciones dentro del acuerdo, el porcentaje más alto del país para ese combustible.
El comportamiento observado durante junio permite advertir que el pacto voluntario atraviesa una nueva etapa
La discusión ya no gira exclusivamente alrededor del valor que pagan los automovilistas al cargar combustible, sino también sobre la capacidad del programa para alcanzar una adhesión homogénea entre todos los segmentos del mercado.
Si el diésel mantiene el ritmo de crecimiento registrado en junio, la distancia respecto de la gasolina comenzaría a reducirse de manera gradual.


