Déficit petrolero de México alcanza 25,684 millones de dólares y se perfila a un nuevo récord anual
Las importaciones de productos petroleros sumaron 42,035 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, frente a exportaciones por 16,351 millones.
El déficit acumulado ya supera el registrado en el mismo periodo de 2025 y mantiene la presión sobre la balanza comercial energética.
Las importaciones de productos petroleros sumaron 42,035 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, frente a exportaciones por 16,351 millones.
El déficit acumulado ya supera el registrado en el mismo periodo de 2025 y mantiene la presión sobre la balanza comercial energética.
México acumula un déficit de 25,684 millones de dólares en su balanza comercial petrolera durante los primeros nueve meses de 2026, una brecha que amenaza con llevar el saldo negativo a un nuevo máximo histórico si se mantiene la tendencia de los últimos meses del año.
De acuerdo con la Balanza Comercial de Mercancías de México, el 27 de octubre, las importaciones petroleras alcanzaron 42,035 millones de dólares entre enero y septiembre, mientras que las exportaciones sumaron 16,351 millones.
La diferencia refleja el peso de las compras externas de productos petroleros frente a los ingresos por las ventas al extranjero.
Aunque México continúa exportando petróleo crudo, también necesita importar combustibles y otros productos derivados para abastecer su mercado interno.
El desequilibrio se amplió respecto al año pasado: en 2025, el déficit de la balanza petrolera cerró en 25,553 millones de dólares.
Al término de septiembre de 2026, el saldo negativo ya era superior en 131 millones a ese resultado anual.
Importaciones de combustibles y productos petroleros mantienen la dependencia externa
El principal componente del déficit se encuentra en las compras de productos petroleros para consumo y para uso intermedio.
Los datos del INEGI muestran que las importaciones de estos bienes mantienen una tendencia creciente, tanto por el valor acumulado como por sus variaciones anuales.
¿Qué productos energéticos destacan en las importaciones?
El reporte permite identificar dos grandes categorías de compras externas de productos petroleros durante los primeros nueve meses del año: Los bienes petroleros de uso intermedio concentran la mayor parte del gasto importador, con cerca de dos terceras partes del total.
Esta categoría comprende productos destinados a incorporarse a procesos productivos; el boletín no ofrece en el cuadro citado un desglose suficiente para determinar el monto individual de cada combustible.
En el caso de los bienes petroleros de consumo, el INEGI identifica expresamente a las gasolinas y el gas butano y propano entre los productos importados.
En septiembre, las importaciones de bienes petroleros de consumo aumentaron 40.9% respecto al mismo mes de 2025, mientras que las compras de bienes petroleros de uso intermedio crecieron 26.0% anual.
El incremento de las importaciones de bienes petroleros de consumo merece especial atención por su posible impacto en el abastecimiento y en la exposición del mercado nacional a los precios internacionales.
Sin embargo, las cifras agregadas no permiten atribuir todo el aumento exclusivamente a las gasolinas ni separar el efecto de los precios del correspondiente a los volúmenes importados.
Exportaciones de crudo: mayores precios, pero menores ventas acumuladas
El desequilibrio comercial también se explica por el comportamiento de las exportaciones.
Entre enero y septiembre de 2026, las ventas petroleras al extranjero disminuyeron 0.2% anual, mientras que las importaciones petroleras aumentaron 19.4%.
En septiembre, las exportaciones petroleras sumaron 1,803 millones de dólares, de los cuales 1,287 millones correspondieron a petróleo crudo y 516 millones a otros productos petroleros.
El precio promedio de la mezcla mexicana de exportación llegó a 92 dólares por barril, un incremento de 16.02 dólares respecto a agosto y de 30.66 dólares frente a septiembre de 2025.
No obstante, el volumen exportado fue de 466 mil barriles diarios, por debajo de los 653 mil barriles diarios registrados en septiembre del año anterior.
Esta combinación muestra que un precio internacional más elevado no necesariamente se traduce en mayores ingresos acumulados si el volumen exportado disminuye.
La evolución de la producción nacional, el consumo interno y las necesidades de importación será determinante para el cierre del año.
Un nuevo récord de déficit, cada vez más cerca
El dato más relevante es que México ya superó en los primeros nueve meses de 2026 el déficit petrolero de todo 2025.
La brecha pasó de 25,553 millones de dólares al cierre del año pasado a 25,684 millones en septiembre de este año.
El saldo acumulado supera en aproximadamente 131 millones de dólares el déficit anual de 2025, por lo que un nuevo máximo se perfila como un riesgo concreto.
Para confirmar que se trata de un récord histórico absoluto, sería necesario contrastar el resultado con toda la serie histórica disponible.
La balanza comercial total de México, entretanto, registró un superávit de 9,254 millones de dólares entre enero y septiembre, frente al déficit de 3,398 millones del mismo periodo de 2025.
Ese resultado positivo se apoyó en el superávit no petrolero de 34,939 millones de dólares, que compensó el desequilibrio de los productos petroleros.
La diferencia entre ambas balanzas deja una señal para la política energética: el desempeño favorable de las exportaciones no petroleras está compensando una factura energética externa considerable.
El desafío para México no se limita a exportar más crudo.
También consiste en fortalecer la capacidad nacional para abastecer la demanda de combustibles y otros productos petroleros, mejorar la eficiencia de la transformación industrial y reducir la vulnerabilidad ante las fluctuaciones de los mercados internacionales.


