BP retiró un cuarto de sus gasolineras en México en solo cuatro meses
Mientras la petrolera estatal sumó estaciones bajo su franquicia, British Petroleum redujo su red un 23% en cuatro meses.
Gulf perdió casi una cuarta parte de sus establecimientos en septiembre.
El negocio de las estaciones de servicio en México muestra nuevos movimientos entre sus principales marcas.
Mientras Petróleos Mexicanos continúa ampliando su presencia comercial, BP y Gulf reducen sus redes, en un escenario donde el ingreso de nuevos operadores avanza a un ritmo menor y la competencia presenta diferencias significativas según la región.
De acuerdo con datos de PetroIntelligence, Pemex pasó de 7.992 estaciones bajo su franquicia e imagen comercial en agosto a 8.006 en septiembre de 2026.
En el mismo período, BP bajó de 251 a 237 establecimientos, mientras Gulf pasó de 84 a 64.
La variación de BP adquiere mayor dimensión al observar los meses anteriores.
En mayo, la compañía británica contaba con 309 estaciones, por lo que su red se redujo en 72 establecimientos hasta septiembre, una caída del 23.3%.
Gulf registró una contracción mensual del 23.8%.
La reducción también alcanzó al conjunto de estaciones identificadas con marcas distintas de Pemex, que pasaron de 5.158 en agosto a 5.144 en septiembre.
G500, otra de las redes presentes en el país, bajó de 493 a 491 establecimientos.
Sin embargo, la distribución de la competencia dista de ser uniforme.
En Baja California, Coahuila y Nuevo León, las estaciones con marcas e imagen comercial diferentes de Petróleos Mexicanos representan más del 60% de la oferta.
En Guerrero, en cambio, la petrolera estatal concentra el 96% de los establecimientos.
Asimismo, la evolución de las marcas coincide con un menor ritmo de aprobación de autorizaciones para vender gasolina y diésel al público.
En lo que va del año, la Comisión Nacional de Energía había otorgado 126 autorizaciones, frente a las 397 registradas durante 2025 y las 511 de 2022.
El organismo también contabilizaba 168 procedimientos de revocación de permisos vigentes.
El avance de la franquicia de Pemex no representa, por sí solo, un aumento equivalente de su participación en las ventas de combustibles.
En México, la identidad comercial de una estación y el origen de los productos que comercializa son variables diferentes.
En noviembre de 2022, Pemex suministraba el 83% de la demanda de gasolina y diésel del país, pese a que parte de las estaciones había abandonado su franquicia.
El antecedente ilustra la influencia de la petrolera estatal sobre el abastecimiento, incluso en establecimientos que operan bajo otras marcas.


