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La débil actividad económica pesa en los precios del petróleo

La débil actividad económica pesa en los precios del petróleo

Hay que tener en cuenta que los últimos tres meses se han agregado 1,6 millones de barriles de petróleo/día y hemos vuelto al promedio de 2019 que fue de 100,3 millones/día. A ello han contribuido los tres mayores proveedores: EE.UU., Arabia Saudita y Rusia. La oferta ha llegado a ser de 10,6 millones de barriles/día, totalmente en línea con las cuotas anunciadas, frente a 8,2 millones de principios de 2021. 

Así, en EEUU la producción de petróleo de esquisto ha alcanzado nuevo máximo histórico en agosto, en 9,8 millones de barriles/día. Además, Arabia Saudita ya no ha frenado el suministro como durante el período post Covid. Por su parte, los datos de Rusia deben tomarse con precaución. Según la Administración de Información de la Energía de EEUU, las sanciones internacionales redujeron ya en abril en un millón de barriles/día el suministro de Rusia.

Sin embargo, desde entonces, Rusia ha vuelto a producir once billones/día, cerca de sus niveles anteriores a la guerra. Otros productores no pertenecientes a la OPEP + han estado suministrando por encima de los niveles anteriores a la pandemia: Canadá 0,3 millones por encima de su promedio de 2019 y tanto Noruega como Brasil, 0,2 millones más. 

Ahora bien, es poco probable que se produzcan nuevos aumentos de suministro en los próximos meses, ya que la capacidad excedentaria y la elasticidad de la oferta son limitados. Hay que tener en cuenta que el aumento de la producción de petróleo de esquisto en EEUU lo que va del año se ha visto favorecido por la gran cantidad de pozos perforados, pero no completados acumulados durante los cierres Covid-19. Las empresas del sector, para mantener el actual ritmo, tendrían que aumentar la actividad de perforación, pero hasta ahora los ejecutivos de la industria parecen reacios y han mantenido la disciplina de la inversión, centrado en la rentabilidad de los accionistas. Además, es probable que las aportaciones que suponen el empleo de la reserva estratégica de petróleo de EEUU terminen alrededor de este noviembre, cuando se habrán liberado 200 millones de barriles en el año. Con todo, el suministro mundial de petróleo puede estabilizarse cerca de los niveles actuales en este segundo semestre. 

Mientras, la demanda mundial de petróleo se ha mantenido débil, reduciéndose los últimos cinco meses. La actual desaceleración económica mundial parece ser la principal causa. La demanda ha sido particularmente débil en economías desarrollas, con 2,7 millones menos de barriles/día hasta agosto y recientemente en economías emergentes, en 0,9 millones, especialmente por la economía China. 

Es poco probable que esta situación cambie pronto, ya que se espera que la economía estadounidense se debilite. Las perspectivas para Europa parecen aún peores, por la crisis energética y unas condiciones financieras más estrictas. Además, en China, la crisis de su sector inmobiliario sigue siendo un lastre importante y un cambio de su política cero Covid no parece inminente. 

De manera que hemos revisado a la baja la previsión de crecimiento del PIB mundial a 2,9% este año -desde 3,3%- y a 2,7% en 2023 -desde 3%-. Implica una débil demanda de petróleo para los próximos meses, salvo un repunte temporal si se da un cambio progresivo del uso de gas a petróleo en las centrales eléctricas europeas. 

Sin embargo, si la demanda de petróleo sigue débil un período prolongado es probable que la OPEP + actúe rápidamente para reducir el suministro, como indicó ministro de energía saudí Abdulaziz bin Salman. Tal decisión es fácil de adoptar, pues mayoría de los miembros no pueden cumplir sus actuales cuotas. Solo los mayores productores, Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait tendrían que recortar su producción. 

Así que puede darse un episodio de debilidad temporal en el precio del petróleo en los próximos meses y que el Brent caiga hacia 75 a 90 dólares, seguido de repunte por posibles nuevos recortes de suministro de la OPEP + y la perspectiva de que las economías occidentales comiencen a recuperarse el segundo trimestre de 2023. Sin embargo, dependiendo de la fortaleza de esta recuperación, el correspondiente rebote del precio del petróleo puede llegar a ser modesto. Con todo, aunque el Kremlin haya advertido que dejará de vender petróleo a los países que imponen límites de precios a los recursos energéticos rusos, hemos revisado a la baja nuestro pronóstico de fin de año para el petróleo Brent, hacia alrededor de cien dólares el barril. 
 

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